Artroscopia de rodilla, la mejor alternativa para lesiones de meniscos

En un artículo previo del blog del Dr. Vilchez les contamos sobre los diferentes tipos de lesiones en los meniscos, las cuales pueden ser causadas por un traumatismo o por el desgaste degenerativo propio de la edad o de la actividad deportiva, que va debilitando a los tejidos meniscales; del mismo modo, les contábamos que la artroscopia de rodilla es la forma más eficaz para intervenir quirúrgicamente, como parte del tratamiento, con el fin de mantener en las mejores condiciones la mayor cantidad de tejido meniscal sano, evitando de este modo la artrosis en la rodilla, resultado de la extirpación total del menisco.

En esta nueva entrada de blog les contaremos en qué consiste la artroscopia y cómo puede beneficiar a un paciente con lesiones en los meniscos de las rodillas, acompáñenos.

La artroscopia es una técnica quirúrgica muy avanzada que se puede utilizar para acceder al interior de las articulaciones en las rodillas por medio de dos pequeñas incisiones; este procedimiento suele llevarse a cabo para dar solución a los diferentes tipos de lesión en las rodillas, siendo la rotura de meniscos una de las más más frecuentes, al igual que la rotura en el ligamento cruzado anterior de la rodilla, que se encuentra muy cerca del menisco y que también brinda equilibrio y estabilidad a la rodilla, evitando que se deslice hacia delante al agacharse.

Una de cada cinco artroscopias se realiza para reconstruir el ligamento cruzado anterior, misma cifra en que se prescribe este procedimiento para reconstruir o extirpar una parte de los meniscos, siendo las personas de la tercera edad y los deportistas los más susceptibles a sufrir este tipo de lesiones, ya que se relacionan con las actividades deportivas (como el ciclismo, baloncesto, fútbol, etc.) o con actividades recreacionales como el baile; se calcula que dos tercios de las lesiones de las rodillas son de origen deportivo.

Por su parte, la rotura de menisco también es una lesión muy frecuente pues sus causas se relacionan con actividades intensas en la articulación de la rodilla, como torceduras, esguinces o flexiones, que pueden haber sido provocadas por un traumatismo o por una actividad inadecuada del paciente.

La cirugía artroscópica se caracteriza por ser una intervención quirúrgica mínimamente invasiva, que se realiza bajo anestesia local o epidural para reconstruir los tejidos que se localizan en la rodilla, además se caracteriza por ser un procedimiento quirúrgico con gran efectividad en los resultados alcanzados, ya que la mayoría de los pacientes intervenidos logran recuperar la movilidad y obtener nuevamente una vida sin dolor. Este procedimiento es muy rápido, ya que dura alrededor de quince minutos, por lo que es muy segura para el paciente, incluso si se trata de una persona de la tercera edad, brindando una alternativa a la rotura de menisco y de ligamento cruzado.

A pesar de ser un tejido pequeño, la rotura del menisco puede causar mucho dolor, e incluso acompañarse de otras situaciones igualmente dolorosas o incómodas, como el bloqueo de rodilla; el desgaste de un menisco, además suele venir acompañado por la artrosis como consecuencia, ya que el menisco de rodilla protege a la articulación que se ubica entre el fémur y la tibia y al haber un desgaste en los tejidos, se provoca un roce de los huesos, ocasionando un gran dolor.

El tratamiento convencional quirúrgico de las lesiones en los meniscos se denomina RICE: Reposo, Hielo, Compresión y Elevación, además en algunos casos puede venir acompañado por medicamentos de uso oral y tópico para desinflamar y aliviar el dolor, sin embargo en los casos en los que el dolor y la sintomatología persisten, se recomienda buscar una alternativa quirúrgica.

Al poner la posibilidad de una intervención quirúrgica sobre la mesa, el traumatólogo requerirá de estudios de imagen, como una resonancia magnética, con lo cual se puede confirmar si se trata de una lesión en los meniscos o en el ligamento cruzado anterior, ya que es muy común que los síntomas se confundan al ser zonas muy cercanas y presentar síntomas similares; en cualquiera de los dos casos, la artroscopia de rodilla es la mejor alternativa para el tratamiento de la problemática que provoca el dolor.

El objetivo de la cirugía artroscópica consiste en evitar que se produzcan episodios de inestabilidad en la articulación de la rodilla, los cuales pueden surgir durante la realización de actividades deportivas o físicas, incluso pueden causar molestias o dolor al realizar movimientos tan simples como levantarse de una silla, por lo que la finalidad real es recuperar la calidad de vida y volver a realizar cierto tipo de ejercicios para mantener una vida activa a nivel laboral, así como los músculos tonificados y fuertes. Por esta razón el procedimiento se ha convertido en uno de los más realizados por parte de traumatólogos y ortopedistas como el Dr. Vilchez, ya que ofrece una alternativa para acabar con las molestias, dolores y otros síntomas ocasionados por la rotura de menisco.

Una de las grandes ventajas de la cirugía artroscópica es que es posible ver de forma clara y nítida al interior de la rodilla del paciente, por lo que es posible eliminar de forma eficaz el tejido meniscal o de los ligamentos que se encuentran más dañados, sin tener que extirparlos por completo, ya que el objetivo principal es dejar la mayor cantidad de tejidos sanos para evitar un futuro cuadro de artrosis. Al finalizar el procedimiento quirúrgico, el cirujano se encarga de cerrar todas las incisiones realizadas por medio de puntos de sutura, y una vez cerradas, se colocará un apósito estéril sobre cada incisión para evitar que las heridas se infecten.

Se trata de un procedimiento ambulatorio, del cual el paciente podrá salir caminando y apoyar la pierna que fue intervenida, así como estirar y flexionar la rodilla, solo deberá llevar un vendaje y seguir los cuidados que se le indiquen tras la cirugía. Al transcurrir la primera semana, el paciente debe regresar a consulta con el especialista para que se le revisen las heridas y el proceso de cicatrización y el médico posteriormente recomendará una serie de ejercicios específicos de rehabilitación, los cuales serán de gran ayuda para que el paciente logre recuperarse adecuadamente, en el menor tiempo posible; además estos ejercicios deben ser realizados con el fin de recuperar el movimiento de la articulación de la rodilla y para fortalecerla, por lo que es muy importante seguir al pie de la letra las indicaciones que el especialista haya dado a sus pacientes.

En algunos casos, especialmente en aquellos donde ha habido un impacto muy fuerte, se requiere realizar sesiones de terapia física en un centro especializado, sin embargo la mayoría de los pacientes que se recuperan de una artroscopia de rodilla, no necesitan de terapia física, pues basta con seguir las recomendaciones realizadas por el cirujano. Lo que sí es recomendable es mantener un periodo de recuperación de entre tres y cinco semanas en caso de la rotura del menisco interno, y de entre cinco y siete semanas si el menisco externo fue el que se lesionó.

¿Por qué recurrir a este procedimiento para el tratamiento de las lesiones de meniscos?

Los avances en la medicina actual no dejan de producirse, ya que día con día tenemos novedades y alternativas que siguen apareciendo para crear tratamientos menos dolorosos e invasivos, tales como una cirugía para abrir por completo la rodilla y extirpar el menisco por completo, que se realizaban hace unos años para el tratamiento de las roturas meniscales y que, como mencionábamos anteriormente, podían dejar como secuela una artrosis a largo plazo.

La cirugía artroscópica se realiza con anestesia local, en una intervención que dura alrededor de quince minutos y que tiene un periodo de recuperación relativamente rápido, ya que el paciente puede salir caminando de su cirugía; además, a través de este procedimiento es posible llevar a cabo la resección parcial del menisco con relativa facilidad, permitiendo dejar intactos los restos de tejidos meniscales que no se encuentren degenerados, estables y fijos; además con este procedimiento es posible recuperar la función correcta del menisco.

Además de meniscos rotos, un menisco deteriorado a causa del desgaste puede producir síntomas y grandes molestias como dolor e inmovilidad al paciente, las cuales no cederán con hielo, medicamentos antiinflamatorios o con terapias alternativas, sino al contrario, un menisco dañado y sin operar sólo traerá más dolor, más molestias y más desgaste, además de que es probable que se produzcan regularmente derrames articulares. Por último, la rodilla no ofrecerá una función articular adecuada a causa del deterioro cartilaginoso progresivo que ocasiona un menisco dañado, como el bloqueo de rodilla que puede impedir que esta se flexione o extienda adecuadamente.

Recupera tu calidad de vida y movimientos normales con las rodillas, así como la práctica de tus deportes favoritos; si sufres de dolores crónicos en la rodilla no dudes en acudir a consulta con el Doctor Vilchez, especialista en artroscopia de rodilla en Monterrey, quien te ayudará a elegir el tratamiento más adecuado para tu caso.

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