Cómo saber si necesita la colocación de una prótesis de cadera

Si usted requiere una intervención quirúrgica de prótesis de cadera le sugerimos leer este artículo. Para empezar, tomar una decisión de este tipo es algo que lleva cierto tiempo decidir.

Existen diversas razones por las que una persona podría requerir la colocación de un implante en esta área del cuerpo. Puede tratarse de una artritis crónica o una fractura debido a una lesión o a un accidente. Cuando es por un evento traumático este es súbito y es imposible de evitar, es por un accidente. Cuando es por una artritis crónica, el dolor es progresivo hasta que las tareas más simples son dolorosas se pueden volver muy molestas.

Imagine un momento lo difícil que puede ser no salir a correr una mañana porque su cuerpo no lo resiste o, no vayamos tan lejos, salir a caminar. Una tarea tan sencilla como caminar o sentarse para comer o ver la televisión puede resultar insoportable. Prácticamente todo el tiempo nuestra cadera se encuentra en movimiento: imagine no poder tomar un baño o ser incapaz de ponerse un pantalón o una camisa. Peor aún es cuando la molestia continúa mientras intenta dormir o su cuerpo le demanda cierto reposo.

Recordemos que todas las colocaciones de implantes o prótesis de cadera son decididas después de un periodo de tratamiento, terapias, para calmar el dolor, que no nos ha brindado los resultados que esperábamos.

Algo de lo que especialmente deben ser conscientes las personas que vayan a someterse a dicha intervención es que, en manos de un especialista que realiza su labor con todo profesionalismo, como el Dr. Vilchez, es que su salud, la capacidad motriz de su cuerpo y su calidad de vida no correrán ningún riesgo y sí, en cambio, la molestia se irá y todas las actividades que no podía realizar las volverá a hacer paulatinamente, en un periodo relativamente corto de tiempo.

Hace más de cinco décadas se llevó a cabo la primera intervención de este tipo. Desde entonces, los métodos y técnicas para hacer más efectiva la colocación de un implante han progresado de una forma impresionante, la meta ha sido siempre lograr que el sistema motriz asimile la colocación de la prótesis de cadera de una forma natural y que el paciente en cuestión pueda llevar una vida normal, tal como la llevaba antes del accidente o enfermedad que provocó dicha lesión o traumatismo.

Esta zona, la cadera, es uno de los puntos de articulación más vastos en el cuerpo del paciente. La artritis es uno de los principales padecimientos por los que una persona puede empezar a experimentar los malestares que desembocarán en la incapacidad de realizar los movimientos que involucran dicha articulación, o para decirlo de forma más exacta, la incapacidad para moverse sin sentir dolor.

Para dar unos ejemplos de las enfermedades que afectan la motricidad y que requieren una prótesis de cadera, empezaremos por citar a la osteoartritis. Es curioso que existe una predisposición a padecerlo si algún miembro de la familia de la persona en cuestión ya la ha tenido anteriormente.

Se presenta habitualmente en personas que están a unos años de entrar o que ya entraron en la tercera edad. Lo que sucede, para explicarlo de la forma más coloquial posible, es que el cartílago se lastima parcial o completamente provocando una fricción directa entre los huesos que integran la zona. Sin embargo, también puede tratarse de un padecimiento de tipo morfológico que para ser correctamente rastreado, el especialista debe dirigirse, en un buen número de casos, directamente a la infancia del paciente.

La artritis de tipo reumatoide es un poco más compleja que la anterior. En este caso la prótesis de cadera es necesaria debido a que una capa de tejido que sirve como cubierta de la articulación ha empezado a inflamarse. El problema es que dicha inflamación irá aumentando con el tiempo, afectando también al cartílago y a la capacidad motriz de la persona.

Otro tipo habitual de malestar que requiere la colocación de un implante de articulación es aquel producido por el traumatismo tras sufrir un accidente grave (una caída desde una altura considerable o un accidente automovilístico son tan sólo dos ejemplos), el cual ha roto el cuello o la cabeza del femur. En algunas ocasiones el malestar puede no ser tan perceptible después de la lesión y sólo con el tiempo se manifestará haciendo cada vez más pobre la calidad de vida de la persona.

Otros casos que requieren la colocación de una prótesis provienen, como ya mencionábamos, del desarrollo en la infancia. Una anomalía en el desarrollo del paciente durante este periodo de la vida puede desembocar, tras el paso del tiempo (nos referimos a algunas décadas) a padecer artritis.

Si bien, son casos que se han vuelto muy interesantes para el estudio de los especialistas, ya que cuando se detecta que un bebé o un niño tienen una malformación o han presentado alguna irregularidad durante su desarrollo, la atención y el tratamiento del caso resultan muy efectivos. Sin embargo, a la larga las articulaciones presentan complicaciones que pueden causar dicha enfermedad.

El Dr. Vilchez es uno de los mejores especialistas que hay en la materia. Su salud es muy importante, déjela en las manos correctas.

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