¿Cuándo se necesita de una prótesis de cadera?

Existen un gran número de lesiones que pueden afectar a la cadera, una de las partes más importantes que conforman el aparato locomotor, puesto que se trata de la articulación que une el hueso del muslo con la pelvis, de tal forma que evita la fricción entre estos dos componentes del sistema óseo, además de que permite el correcto movimiento.

Aunque la cadera es una de las articulaciones más estables, es poco probable que se lastime cuando se encuentra completamente sana, para ello se tendría que aplicar una gran cantidad de fuerza sobre ella; eso no significa que esté exenta de sufrir alguna lesión cuando una persona tiene un accidente grave o se lastima al caer, correr o al realizar cualquier actividad deportiva.

De hecho, es en el ámbito deportivo en el que es más factible que una persona sana pueda presentar problemas en las articulaciones de la cadera, puesto que en ellas se exige que el cuerpo de más de sí, y a veces puede generar movimientos poco comunes, debido a las exigencias de la disciplina deportiva de la que se trate. Por ejemplo, durante un partido de fútbol, es posible que el jugador se voltee de forma inesperada en busca del balón, la rapidez y la fuerza que se utilizan durante este tipo de duelos suelen provocar lesiones de tipo muscular.

Cuando la articulación del muslo se desgasta en gran medida, ya sea por la edad o debido a un accidente, es necesario que se reemplace por una prótesis de cadera, con el fin de que la protección siga y permitir que la pierna siga teniendo su capacidad natural de movimiento. De esta manera la calidad de vida del paciente se mantendrá favorable, pues será capaz de realizar sin mayor problema sus actividades cotidianas.

La cirugía de reemplazo de cadera es un procedimiento quirúrgico que requiere de un diagnóstico detallado y serio, además de que se suele utilizar como último recurso, pues se prueba primero que otros tratamientos y, si estos no pueden resolver el problema del movimiento y dolor en esta parte del cuerpo, entonces se procede a considerar esta opción.

El procedimiento médico para colocar una prótesis de cadera se realiza por lo general en personas mayores de cincuenta años, quienes presentan una serie de padecimientos que les provocan un dolor intenso y dificultad para caminar, sentarse, ponerse de pie o realizar cualquier movimiento que necesite de las piernas. No obstante, también personas de menor edad tienen la posibilidad de necesitar en algún momento una prótesis, pricipalmente por enfermedades reumaticas en la cadera, necrosis avascular o accidentes de alto impacto en la cadera.

Entre las enfermedades que pueden provocar lesiones en la cadera están la osteoartritis (desgaste de la articulación en personas de edad avanzada), artritis pos-traumática (daño o fractura en el cartílago a raíz de un accidente), artritis reumatoide (inflamación crónica de la membrana sinovial que afecta a la articulación); enfermedad congénita (afectación de nacimiento que evita el desarrollo normal de la cadera) y necrosis avascular (una dislocación o fractura que limita la circulación de la sangra hacia esta parte del cuerpo).

Todas estas lesiones causan un intenso dolor en la cabeza femoral y el acetábulo (la cavidad en la que se introduce el extremo superior del fémur), por lo que es muy difícil llevar a cabo las actividades cotidianas, algo tan sencillo como levantarse de la cama para ir al baño se vuelve una acción dificultosa, puesto que esta parte se hace rígida.

Cuando una persona sufre de un dolor crónico de cadera su calidad de vida disminuye, puesto que todo el tiempo tiene que lidiar con ese malestar, a la vez de que tiene que intentar seguir con su vida de manera “normal”. Ir al súper, a trabajar, salir a pasear con los hijos, los nietos o las mascotas, celebrar un cumpleaños, un aniversario o cualquier cosa se tornan en actividades mermadas por el continuo dolor.

La prótesis de cadera es un aparato que reemplaza las funciones del fémur, el acetábulo o ambos, con el fin de que el paciente pueda recuperar la completa movilidad de su piernas, además que el dolor desaparezca y pueda retomar sus actividades cotidianas sin ningún problema.

Una vez que el médico ha probado con otros tratamientos y hecho una serie de exámenes, es hora de que tanto él como el paciente tomen la decisión para realizar una cirugía de reemplazo de cadera. Durante la intervención, por lo regular se le aplica al paciente una anestesiaepidural + sedacción, la cual lo mantiene dormido durante todo el proceso, lo que evita que sienta dolor.

Al salir de la operación, el paciente tiene que permanecer 2-3 días en el hospital, con el fin de que se pueda recuperar de la anestesia y de la intervención quirúrgica, a la vez de que será evaluado por el personal médico. Cuando el dolor de la cirugía disminuye, entonces es hora de poner a prueba la prótesis de cadera, poco a poco se tiene que mover para recuperar la fuerza, normalmente en las primeras 24 horas después de la cirugía.

Si usted padece un dolor crónico de la cadera, entonces lo invitamos a que programe una consulta con el Dr. Félix Vilchez, especialista en traumatología del deporte y en cirugía de rodilla y cadera, él le realizará una evaluación para determinar si necesita que se le coloque una prótesis de cadera.

Póngase en contacto con el Dr. Vilchez, quien lo atenderá en su consultorio ubicado dentro del Hospital Zambrano Hellion, en la ciudad de Monterrey, Nuevo León. Para más información, siga navegando por nuestra página de internet.

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