Datos sobre la artroscopia de rodilla

Cuando existen daños en las articulaciones de la rodilla, el médico traumatólogo puede recomendar hacer una intervención quirúrgica llamada artroscopia, la cual consiste en un procedimiento muy poco invasivo en el que se hacen pequeñas incisiones de menos de cinco milímetros, en ellas se introduce una cámara diminuta y la instrumentación motorizada con la que el doctor trabajará para reparar los daños.

Es un proceso muy interesante, ya que, a diferencia de otras operaciones en las que los médicos tienen que hacer grandes aperturas para ver por sí mismos el interior del paciente y maniobrar más cómodamente, la artroscopia de rodilla requiere de una preparación especializada, puesto que el cirujano ve el interior de las articulaciones a través de un monitor, además de que maneja un material muy pequeño y delicado.

La principal ventaja de esta intervención es que las cicatrices que quedan son realmente muy pequeñas, por lo que en materia de estética no afectarán de ninguna manera al paciente, además de que la recuperación es mucho más rápida que en otros tipos de cirugía, lo que permite que las personas puedan volver a sus actividades cotidianas sin ningún problema.

Ahora bien, no todos los problemas de las articulaciones de las rodillas pueden ser tratados con esta operación, puesto que hay algunos padecimientos que requieren de una cirugía abierta, por ejemplo, si las articulaciones están fuertemente dañadas a causa de un accidente o por el desgaste en las personas de edad avanzada, entonces lo más seguro es que se requiera de la colocación de una prótesis de rodilla, procedimiento que sería imposible realizar con sólo una incisión de cinco milímetros.

Entre los padecimientos que pueden ser tratados con una artroscopia de rodilla están la reconstrucción del ligamento cruzado anterior (de la cual se habla en otro artículo en nuestra página), la extracción de alguna formación extraña en la articulación, la sustracción del cartílago o hueso lesionado por la osteoartritis (desbridamiento por artrosis), reparación de los meniscos, condomalacia rotuliana (degeneración de la superficie del cartílago) y osteocondritis disecante (formación de grietas en el cartílago).

Toda la población está propensa a sufrir alguno de estos padecimientos, no obstante, las personas que se dedican a actividades de alto impacto físico, como los deportistas, son las que están más expuestas a sufrir un problema en las articulaciones de las rodillas, cadera e incluso los hombros, pues dependiendo de la disciplina a la que se dediquen, su cuerpo adoptará un gran número de posiciones, muchas de las cuales podrían resultar incómodas y hasta dañinas para los tejidos y articulaciones.

El médico especialista en traumatología será quien realice un diagnóstico con base en los síntomas y los resultados de los exámenes preliminares, y determine si un procedimiento  de artroscopia de rodilla es el mejor tratamiento para la prevención y supresión de los problemas relacionados con las articulaciones de esta zona. Si entre tú y tu médico toman la decisión de someterte a esta cirugía, entonces tienes que tomar en cuenta algunos cuidados previos, como informar al doctor si estás tomando medicamentos, además él te podría mandar a realizar exámenes preoperatorios.

Ahora bien, durante el procedimiento no sentirás ningún tipo de dolor, ya que el anestesiólogo podría aplicarte anestesia local (adormece solamente la rodilla), regional (adormece de la cintura hacia la parte baja del cuerpo) o general (el paciente está completamente inconsciente), dependiendo de la decisión de cada persona, si eliges estar despierto, entonces podrás observar la intervención a través de un monitor. Una de las mayores ventajas de una artroscopia de rodilla es que el paciente puede abandonar el hospital el mismo día que se realizó la intervención, gracias a que la recuperación es mucho más rápida que con un método más invasivo.

El doctor le recomendará ejercicios para que el paciente pueda recuperar la fuerza poco a poco, además se deben de tener ciertas precauciones especiales, como la aplicación de hielo sobre la zona operada para disminuir la hinchazón y las dolencias, limpiar las heridas con mucho cuidado, mantener la pierna elevada y utilizar un apoyo para caminar, como muletas y bastón, puesto que es pertinente no poner presión sobre la rodilla durante unos días, con el fin de no forzarla y permitir una evolución más rápida.

A los 15 días, el paciente podrá realizar sus actividades cotidianas de manera normal, pero si se dedica a practicar una disciplina deportiva, o que requiera de mucho esfuerzo físico, entonces el reposo tendrá que ser de más tiempo, el cual puede variar dependiendo del progreso de la rodilla y las recomendaciones del médico. En el consultorio del Dr. José Félix Vilchez Cavazos podrás tratarte si tienes algún problema en las articulaciones de la rodilla o cadera, ya que él es especialista en el diagnóstico y tratamiento oportuno de estas zonas, además de realizarte intervenciones quirúrgicas como la artroscopia de rodilla.

El Dr. Félix Vilchez es un ortopedista con una certificación del Consejo Mexicano de Ortopedia y Traumatología, se especializa en traumatología deportiva y todo lo concerniente a la rodilla y cadera. Gracias a su amplia experiencia y constante actualización, el Dr. Vilchez tiene el equipo y conoce las técnicas más modernas en traumatología, lo que le permite realizar procedimientos menos invasivos y con alto grado de éxito.

Recuerda que tu salud es primero, así que si tienes algún problema de salud contacta al Dr. Vilchez, en esta página encontrarás su número telefónico y correo electrónico. Para más información, sigue navegando en esta página.

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