Importancia del ligamento cruzado anterior

A diferencia del desgaste que pueden sufrir los distintos componentes del sistema muscular, frecuentemente generado por la aparición de algún tipo de artritis en personas de edad avanzada, la rotura del ligamento cruzado anterior es un padecimiento común entre la gente joven que practica algún deporte o actividad recreacional.

Ya que se trata de una parte muy importante para la movilidad de la rodilla, en el siguiente artículo explicaremos más detalladamente qué es este ligamento, por qué es importante que se mantenga en buenas condiciones, qué tipo de actividades pueden dañarlo y finalmente, abordaremos un poco acerca del tratamiento y cuidados en caso de una lesión.

Empecemos con la anatomía de la rodilla, ésta se compone de tres huesos, el fémur (del muslo), la rótula y la tibia (de la espinilla), todos ellos están conectados a través de cuatro ligamentos, los cuales tienen la función de unirlos como si fueran lazos muy fuertes, además de que proporcionan estabilidad a la rodilla, de tal forma que sus movimientos sean equilibrados.

Hay dos tipos de ligamentos, los colaterales y los cruzados. Los primeros, como su nombre lo dice, se sitúan a los lados de la rodilla, uno en la parte interna (ligamento colateral medial) y el otro en la parte externa (ligamento colateral lateral); su objetivo es reforzar esta zona e impedir movimientos bruscos hacia los lados, ya que esto podría ocasionar una grave lesión y hasta una ruptura de los huesos de la pierna.

Por su parte, los ligamentos cruzados se encuentran en la parte trasera de la rodilla, justo en el interior de la articulación. Su nombre lo adoptan precisamente porque se cruzan entre sí, formando una equis, de tal manera que el ligamento cruzado posterior queda detrás del ligamento cruzado anterior. Este posicionamiento diagonal es el que permite movimientos estables, además de que con ello impiden que la tibia se salga de su lugar.

Existe un gran número de razones por las cuales el ligamento cruzado anterior puede sufrir algún tipo de daño, ya sea causado por un fuerte accidente o caída, por cambiar rápidamente de dirección al caminar o correr, al detenerse de manera abrupta o desacelerar, cuando se brinca y no se cae bien (o se hace desde una superficie muy alta) y por un golpe directo.

Como verá, aunque es común que en algún punto de nuestra rutina podamos ejercer una mayor fuerza sobre los ligamentos, lo cierto es que en los deportes es donde se realizan este tipo de movimientos con más frecuencia. Por ejemplo, un jugador de fútbol americano está expuesto a sufrir golpes fuertes por parte de sus contrincantes y, si está en una posición incómoda, puede dañarse las rodillas.

Otro ejemplo más es en el fútbol soccer, donde los jugadores corren de un lado a otro de la cancha, los cambios bruscos de dorreción son una causa frecuente de lesiones del Ligamento cruzado anterior. En estas acciones están presentes todos los movimientos que pueden provocar una ruptura en el ligamento cruzado anterior (y también en otras partes de la rodilla): la desaceleración, el cambio de dirección, el detenerse de manera súbita y por supuesto, el contacto directo contra otra persona u objeto inanimado.

Para que una persona sepa que tiene una lesión en este ligamento, es necesario que el médico le realice una evaluación, no obstante, existen señales que le pueden indicar que es precisamente esta parte de la rodilla la que está dañada: justo en el momento en el que ocurre el daño, el paciente escuchará (y sentirá) una especie de rechinamiento, el cual estará acompañado de la sensación de pérdida de estabilidad en la rodilla.

Después de que el ligamento cruzado anterior se ha dañado, el paciente tendrá dificultades para mover la rodilla e incomodidad (quizá hasta el punto de no poder caminar), además de un intenso dolor e inflamación en la zona afectada. Es importante recalcar que un daño en este ligamento no se curará por sí solo, por lo que es necesario acudir con un médico especialista que sea capaz de asignar el tratamiento correcto.

Hay dos maneras principales de aliviar el dolor y tratar una ruptura en el ligamento cruzado anterior: la primera se recomienda para los pacientes de la tercera edad o que no realicen actividades pesadas, en ella, el médico recomendará que se utilice una rodillera ortopédica que inmovilice la zona, asimismo.

La segunda opción es la más acertada para las personas que se dedican a alguna disciplina deportiva o son muy activas: la cirugía. Aunque este procedimiento es más serio, los resultados serán más benéficos para el deportista, quien podrá retomar sus actividades con normalidad después de la recuperación. Dependiendo del nivel de daño que se tenga, la intervención quirúrgica consiste en la reconstrucción del ligamento.

Si usted ha sufrido alguna lesión relacionada con actividades deportivas, entonces puede acudir a una cita con el Dr. Félix Vilchez, quien se especializa en traumatología del deporte, además de que tiene una amplia experiencia en cirugía de rodilla y cadera. Para más información, lo invitamos a ponerse en contacto a los teléfonos que aparecen en esta página. Si quiere conocer más acerca de los procedimientos que el Dr. Vilchez realiza, en el presente sitio web encontrará una serie de artículos que le explicarán en qué consiste. Recuerde que su salud es lo más importante.

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