Información de interés sobre el ligamento cruzado anterior

Bienvenidos sean a esta nueva entrada. El día de hoy expondremos información relevante y de interés en torno al ligamento cruzado anterior, con el fin de que el público conozca más de cerca a este componente de la rodilla así como el tratamiento correspondiente en caso de rotura. Sin más que añadir, comencemos.

La roturas en los ligamentos cruzados anteriores (que por economía textual abreviaremos con las siglas LCA) son de las lesionas más frecuentes y temidas por las personas que se dedican al deporte profesionalmente, debido a que estos ligamentos necesitan una intervención quirúrgica para su reconstrucción además de una lapso de rehabilitación considerablemente largo en comparación con otras lesiones deportivas.

En el caso de que el LCA se haya desgarrado de manera parcial, es posible la recuperación a través de un tratamiento conservador, pero si se trata de una rotura completa, será necesaria una operación de total reconstrucción. La artroscopia es uno de los métodos más empleados para la reconstrucción de los ligamentos tanto posteriores como anteriores de la rodilla que hayan sufrido daños, derivándose de él, en la mayoría de los casos, resultados exitosos.

Ahora bien, ¿de qué manera puede romperse el LCA? Hay muchas maneras de que se genere una rotura en los ligamentos anteriores, una gran parte de éstas se relacionan con las actividades deportivas, siendo bastante frecuente que cuando se manifiesta una lesión de este tipo, también resulten afectados otros componentes colindantes dentro de la rodilla, como los meniscos y el resto de los ligamentos. A continuación, enlistaremos algunos de los factores que pueden dañar y deteriorar los LCA:

  • Cuando un individuo realiza un salto y aterriza apoyando la pierna incorrectamente, es bastante probable que se termine por romper el ligamento anterior a causa de la presión del impacto.
  • Estas roturas suelen presentarse cuando una persona corre a gran velocidad y realiza giros laterales para cambiar de rumbo. En tal situación el pie se clava en la tierra mientras que el resto del cuerpo gira de manera paralela a la rodilla, derivando en una rotura. Las lesiones de meniscos en casos semejantes son los más recurrentes.
  • Las roturas pueden suscitarse por impactos fuertes en la parte lateral de cualquiera de las rodillas. Dichos golpes son frecuentes en accidentes como los atropellamientos o en prácticas deportivas de alto impacto. Cuando una individuo recibe un golpe en las mencionadas partes laterales, la pierna realiza un excesivo esfuerzo de varo (curvatura hacia el interior o exterior de la rodilla) causando que se esfuerce de más el ligamento y se rompa.
  • Los accidentes de tráfico suelen ser otra de las causas más comunes de la rotura del ligamento cruzado anterior, sobre todo en personas que mientras manejan tienen las piernas expuestas y desprotegidas como los ciclistas y los motociclistas.

En el momento en que se produce una rotura del LCA, se dan como consecuencia diversos síntomas. ¿Cuáles son éstos? Son muy parecidos a los relativos a lesiones meniscales, al menos en cuanto a dolor, sin embargo, presenta algunas singularidades debido a la mecánica de las rodillas. Las personas que han sufrido este problema dicen que cuando ocurre el daño es muy notable la captación de un chasquido proveniente de la rodilla.

Un chasquido no sólo auditivo sino táctil también. Una vez ocurrido el daño, se producen dolores intensos y agudos en la zona de las rodillas, además, se inflama la parte lesionada. Por último, el LCA que presenta rotura parcial o completa deriva en incapacidad motriz e inestabilidad, por lo que el cuerpo no podrá mantenerse correctamente ni caminar.

Pese a que se trata de un cuadro general sintomatológico, la rotura de los ligamentos debe ser diagnosticada por traumatólogos profesionales como el Dr. Vílchez, para no prolongar el daño y resarcirlo lo más pronto posible. Sólo un especialista puede determinar la magnitud del daño, además de inspeccionar si alguna otra parte en la zona de la rodilla resultó dañada. Cada lesión es singular y por ende requiere de tratamientos singulares para que la recuperación se dé de forma íntegra y eficaz.

Si el diagnóstico del traumatólogo indica que en efecto hubo una rotura del ligamento cruzado anterior, se debe escoger cuidadosamente el tratamiento a seguir, el cual abarca el antes, durante y después de la operación. Como se mencionó, existe un método denominado como “conservador”, el cual se emplea en aquellas lesiones del LCA del tipo parcial, presenta una recuperación más pronta y tiene por finalidad fortalecer las musculaturas alrededor de las rodillas. En los casos en que el desgarre sea completo, suele también escogerse el tratamiento conservador sobre todo en personas de avanzada edad o que no sean activas ni desempeñen actividades físicas con frecuencia.

La recuperación tras la intervención dura aproximadamente entre 3 a 6 meses, dependiendo de diversos factores, por ejemplo, el peso, la edad, la magnitud del daño, si se presentaron otras lesiones consecuentes, etc. Puesto que la misma movilidad del cuerpo está en juego (ya que la rodilla es uno de los componentes principales del sistema motriz) es importante seguir al pie de la letra los consejos que proporcione el especialista, tanto los ejercicios como los cuidados y medidas preventivas, para que la recuperación sea pronta y no ocurran complicaciones postoperatorias.

Esperamos que la presente entrada haya sido agradable para quienes nos acompañan esta ocasión. Por ahora tenemos que despedirnos, no sin antes extenderles una invitación cordial para que estén al tanto de los artículos que blogueamos con constancia, donde encontrarán información clara, accesible y de calidad. No olviden acudir con el Dr. Vílchez si necesitan a un traumatólogo con un largo historial de casos exitosos en reparación del ligamento cruzado anterior. ¡Hasta a próxima!

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