Información sobre la lesión de meniscos

Para comprender qué es una lesión de meniscos, hay que entender antes a qué parte del cuerpo corresponden estos. Hay que situarnos en el sistema óseo, específicamente en el punto de unión entre el fémur y la tibia. Los meniscos son dos cojines, por describirlos de una forma coloquial, que se ubican en el cartílago donde se unen los dos huesos antes mencionados. Son dos, tienen forma de “C” o media luna están uno por dentro y  otro por fuera de la rodilla.

Esta clase de lesión se podría entender como un desgarre y sucede cuando nuestro sistema motor, al momento de realizar un movimiento (por ejemplo, al practicar algún deporte y realizar un acto inesperado o impulsivo) actúa de forma independiente o aislada al flujo natural de la articulación.

Como se puede entender, los meniscos tienen como fin evitar que los cartílagos de la tibia y el fémur no se golpeen directamente, además de que ayudan a reforzar la unión (y por consecuencia la articulación) entre dichos huesos. ¿Por qué los meniscos tendrían que reforzar la unión entre dos huesos que deberían empalmarse por sí solos? (Es importante esto, porque nos ayudará a entender el valor de detectar una lesión de meniscos a tiempo).

Bueno, para decirlo con un lenguaje no médico o con un ejemplo claro para las personas interesadas en el tema: pensemos en las articulaciones como piezas de rompecabezas que se embonan y, pensemos en los demás tejidos como soportes para que estas articulaciones no se desgasten o friccionen directamente. Las piezas de rompecabezas encajan por sí solas.

Pero, ¿qué es lo que pasa cuando la forma de dos piezas no embona de forma exactamente, cuando sus formas son distintas? Se necesitaría, si esto existiera, una especie de adaptador o conector entre las piezas. De forma somera y muy general, podríamos decir que este es el caso de los cartílagos del fémur y de la tibia; lo meniscos tienen, por su parte, la función de proteger y la de funcionar como el adaptador de piezas. Al reforzar la unión, la motricidad de esta área es integral y permite toda flexibilidad.

¿Qué casos podrían provocar el desgarre y lesion de meniscos? Pensemos en la gente que realiza deportes extremos, como puede ser el surf, el fútbol americano o  el hockey sobre hielo. Pero tampoco hay que ir tan lejos, al hacer calentamiento para empezar un deporte más tranquilo o algún ejercicio, un movimiento en falso o de forma inconsciente podría causar una lesión de este tipo.

¿Cómo identificar si alguien se ha lastimado los meniscos?

Cuando sucede, el paciente experimenta un dolor muy intenso, además de que podrá escuchar un «crack» correspondiente al desgarre. Después de esto, lo más habitual es que la persona que se ha lastimado sea incapaz de mover con un buen rango de flexibilidad la rodilla. Entonces, una actividad tan simple como sentarse o ponerse de pie, puede ser imposible de realizar. La única manera en que el paciente podrá regresarle ese rango de flexibilidad a la rodilla, será al momento de estirarla escuchar de nuevo ese particular sonido articular o «crack» ya mencionado.

Una vez, ya que el paciente se encuentra en presencia del especialista, será necesario analizar bien el estado de la rodilla y hacer un chequeo del área, para no confundir una lesión de meniscos con un algún otro padecimiento.

Sin embargo, la lesión puede ser distinta, dependiendo si el cojín del menisco, descrito al principio de este contenido, es el que corresponde al área externa o a la interna. Si al hacer el movimiento, éste se hace hacia la parte interna, pero la externa es la que presenta las molestias, el primer menisco señalado es el que puede estar desgarrado. Mientras que si el movimiento y el dolor suceden de forma opuesta, la lesión corresponde al segundo, en otras palabras al que abarca el área interna.

Tal vez la parte más importante para definir si la persona ha sufrido un traumatismo de esta clase, sea el análisis y la exploración del área, ya que algunos de los síntomas de un desgarre de este tipo pueden presentarse en otro tipo de traumatismo, como puede ser en un cartílago o ligamento cercano al área. Sin embargo, también es posible que el menisco se haya lastimado y que además, también se presenten complicaciones en dichos cartílagos o ligamentos. Para definir a detalle la situación, es necesario sacar un par de radiografías al paciente.

Lo más recomendable, si el paciente tiene los síntomas iniciales de una lesión de meniscos, después de un movimiento brusco, es que se coloque una bolsa con hielos, lo cual puede ser de mucha utilidad en la mejora del paciente durante la primera fase del traumatismo. Es importante que los hielos estén protegidos  por una cubierta (bolsa, tela) o en otras palabras que no se expongan directamente con la epidermis del área lesionada. Las primeras horas el hielo puede ser continuo, después de las primeras 24 horas de la lesión se debe colocar la bolsa de hielo tres veces por 15 minutos.

Es importante no volver a realizar otro movimiento después del golpe o accidente, para que no suceda otro tipo de complicación. De ser posible colocar un inmovilizador de rodilla y tener mucho cuidado en el tipo de movimientos que se realizan, es necesario acudir para una valoración completa con un especialista en este tipo de lesiones.

El Dr. Vilchez tiene más de 10 años de experiencia en el tratamiento de lesiones deportivas, las lesiones de meniscos son muy frecuentes durante la practica deportiva. Si requiere más información sobre el tema o tiene alguna duda, póngase en contacto con nosotros a través de los datos ofrecidos en esta página web.

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