Las lesiones leves y graves en el ligamento cruzado anterior

Qué pasa cuando se presentan lesiones un poco más graves a causa de una caída, un mal movimiento, un estiramiento brusco, una mala posición al dormir, al sentarse, al caminar ya sea practicando algún deporte, realizando alguna actividad física o, bien, provocadas por nuestro estilo de vida.

El acelerado ritmo de vida y los múltiples compromisos con los que debemos cumplir pueden llevarnos a un estado en el que no prestamos mucha atención a lo que nos rodea. Esto puede ocasionarnos algún tropiezo o accidente que requiera la atención de un especialista.

Cuando recibimos la atención  médica  adecuada y el especialista se toma el tiempo de explicarnos cómo es el funcionamiento de nuestro cuerpo y por qué es tan importante cuidar de él, seguramente empezaremos a prestarle más atención y a darle el cuidado necesario, pues gracias a él somos capaces de realizar diversas actividades que requieren una gran cantidad de esfuerzo. Y es que el cuerpo humano está diseñado para eso, pues todos sabemos si no tuviera la actividad suficiente terminaría por atrofiarse.

Así como existen personas que no están dispuestas a realizar actividades físicas que son benéficas para el cuerpo, existen otras que olvidan que también tenemos ciertas limitaciones así que muchas veces el pasarlas por alto y no tener cuidado al realizar nuestras actividades suceden pequeños o grandes accidentes que se hubieran podido evitar.

Los ligamentos son estructuras que se forman por tejido fibroso en especial por colágeno y se adhieren al hueso por sus extremos. Los ligamentos son esenciales para dar estabilidad a las articulaciones, y se diferencian de los tendones porque los primeros unen los huesos y los tendones son los que permiten que el músculo se una al hueso.

Cuando se hace  un estiramiento brusco en un movimiento incorrecto sucede un tipo de lesión muy común llamado esguince. Los esguinces varían de acuerdo a su gravedad que puede ir desde un estiramiento hasta una ruptura de forma parcial o total y en este caso deberá realizarse un tratamiento quirúrgico para repararlo. Otra lesión importante que involucra los ligamentos son las luxaciones y éstas ocurren cuando hay un estiramiento brusco que provoca que los huesos se “salgan” de su sitio; es muy común padecerlas en la cadera, hombros y rodillas, y casi siempre tienen que ser tratadas también con cirugía.

Si bien todos los ligamentos son propensos a dañarse, algunos son más vulnerables que otros por el nivel de movilidad que tienen. Por ejemplo los ligamentos del tobillo pueden dañarse por utilizar zapatos de tacón muy alto o por practicar deportes como basquetbol, atletismo, futbol soccer, o ballet.

Los ligamentos cruzados de rodilla tiene forma de un cordón y se encuentran por dentro de la articulación de la rodilla tienen mucha importancia porque son los que brindan la estabilidad necesaria a esa articulación. Los cuatro ligamentos principales de la rodilla son cruzado anterior, cruzado posterior,  lateral interno y  lateral externo. El primero es el que sufre lesiones con mayor frecuencia, especialmente en las caídas, los movimientos bruscos y al practicar futbol.

El ligamento cruzado anterior es el que se encarga de conectar una parte del fémur con la tibia, pasando por detrás de la rótula. Es la unión que impide el movimiento de la tibia hacia el fémur.  Cuando existe un desgarre en cualquiera de los ligamentos se escucha un ligero ruido como el tronar de los dedos, seguido de un fuerte dolor y normalmente se genera un derrame. Cuando se presenta la ruptura del ligamento aparece un hematoma, si la ruptura es grave, parecerá desaparecer, sin embargo cuando se intenta regresar a la actividad que se estaba realizando el malestar se volverá a sentir, con la sensación de que la rodilla se va hacia adelante.

Es importante realizar una resonancia para saber si los tejidos se han desgarrado o se han simplemente estirado así como también una radiografía para saber si el hueso de la rodilla ha sido dañado.

Una persona que sufre una lesión grave en el ligamento cruzado anterior seguramente necesitará unas muletas hasta los que los síntomas de hinchazón y dolor hayan cesado, un aparato ortopédico que sirva como apoyo y ayude a estabilizar la rodilla, fisioterapia para ayudar a mejorar la movilidad y recuperar la fuerza en la pierna. Incluso existe la posibilidad de que se requiera una cirugía para reconstruir el ligamento.

¿Qué podemos hacer para ayudar a nuestra recuperación?

Tener en descanso la pierna y evitar poner peso sobre ella, aplicar hielo o compresas heladas sobre la rodilla cada 30 minutos, al menos tres o cuatro veces al día, comprimir la rodilla con una venda, elevar la pierna por arriba del corazón. Nos podemos ayudar también con medicamentos como Ibuprofeno o Naproxeno para aliviar el dolor y la hinchazón. Antes de hacerlo es importante consultar con el médico en caso de que haya se tengan problemas de gastritis, presión alta, ulcera gástrica etc.

A una persona que se le practicó una cirugía para reconstruir su ligamento, posteriormente necesitará fisioterapia para ir recuperando la fuerza y la movilidad en la rodilla. Si afortunadamente no hubo necesidad de practicar una cirugía, es de vital importancia que acuda con un fisioterapeuta para tener de nuevo suficiente fuerza y volver a su actividad cotidiana. Aunque este puede ser un proceso largo.

El Dr. Vilchez tiene un amplio conocimiento y experiencia en el campo de la ortopedia y la medicina, si has sufrido algún daño en el ligamento cruzado anterior, no dudes en pedir una cita. Puedes hacerlo también por Facebook y Twitter. Estarás en las mejores manos.

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