Lesión de meniscos por rotura y sus causas más frecuentes

Los meniscos de las rodillas son de las zonas que se encuentran en mayor riesgo de sufrir lesiones, especialmente ocasionadas por el deporte; estos son dos estructuras cartilaginosas en forma de media luna, formadas por una sustancia llamada fibrocartílago que se ubican al interior de la articulación de la rodilla, entre el hueso del fémur y el de la tibia; el menisco que se ubica hacia fuera de la rodilla se llama menisco externo, y el otro es el menisco interno.

Cabe mencionar que los seres humanos tenemos meniscos en los espacios que comprenden las superficies articulares, por lo que los tenemos en la articulación de la clavícula con el omóplato, en la articulación que une a la clavícula con el esternón, en la articulación del hombro y en las articulaciones de la cadera, pero en esta entrada de blog del Dr. Vilchez nos enfocaremos en los meniscos de la rodilla, que además son los más conocidos y propensos a lesionarse.

La lesión de meniscos puede presentarse a cualquier edad y en cualquier persona, sin embargo suelen ser más frecuentes en personas de más de 30 años y en deportistas, ya que la actividad física se encuentra cercanamente relacionada con este tipo de lesiones. Los meniscos se van debilitando con el paso de los años, ya que el tejido se va degenerando y se vuelve menos resistente, por lo que pueden presentarse desgarros o roturas meniscales con actividades simples, como levantarse de una posición en cuclillas; en las personas de edad madura a avanzada, las lesiones en los meniscos son parte de la artrosis de rodilla, por lo que muchas veces no hay una acción o traumatismo en especial que haya ocasionado el daño.

Usualmente las lesiones meniscales inician en la parte del menisco interno, cada menisco sirve para transmitir la fuerza entre el fémur y la tibia y darle estabilidad a las rodillas, además se encargan de la distribución del líquido sinovial en las rodillas; los meniscos suelen recibir la fuerza de compresión en el cuerpo, absorbiendo la energía al correr o saltar, razón por la cual es una zona propensa a lesionarse, por lo que incluso una posición brusca o agresiva con las rodillas puede ocasionar una lesión.

Usualmente los meniscos sufren un daño a causa del desgaste progresivo propio de la edad, ya que como decíamos anteriormente, se vuelven más delgados y pierden una parte de su capacidad elástica con el paso del tiempo, pero una persona más joven que recibe un traumatismo o que realiza ciertas actividades físicas forzadas también puede sufrir una lesión, por ello es muy común en los deportistas, quienes suelen sufrir de dolor en las rodillas después de haber practicado deportes por varios años, especialmente aquellos que son de contacto como el futbol. Una lesión de meniscos puede ocasionarse por actividades que, a simple vista podrían ser simples, como levantarse bruscamente, mantenerse mucho tiempo en cuclillas o cargar mucho peso, ya que en ocasiones el menisco se desgarra tras un movimiento enérgico de la rodilla. Los síntomas de este tipo de lesiones son:

  • Dolor en la parte interna de la articulación de la rodilla o en los laterales.
  • Bloqueo total o parcial de una rodilla, es decir, que no se pueda extender la articulación por completo.
  • Inflamación de la rodilla, que puede surgir varias horas después de haber sido producido el traumatismo.
  • Incapacidad o dificultad para doblar completamente la rodilla, acción que puede acompañarse de un chasquido.
  • Rigidez.
  • Dolor, incapacidad o dificultad para sostener el peso corporal sobre el lado donde se siente dolor.

Tipos de lesiones

  • Lesiones degenerativas. El desgaste de los tejidos meniscales puede provocar que los meniscos pierdan su elasticidad y se vuelvan más frágiles, provocando que los bordes del menisco se vuelvan desiguales y se desgasten, ocasionando un dolor agudo en las rodillas. Por esta razón las roturas degenerativas son más frecuentes en las personas mayores, aunque los deportistas jóvenes también pueden sufrirlas.
  • Roturas inestables en asa de cubo. En esta lesión se desprende un fragmento del menisco que se interpone en la articulación del fémur y la tibia, provocando un bloqueo que imposibilita extender o flexionar la rodilla, esta se presenta de forma longitudinal, es decir, a lo largo del borde del menisco.
  • Roturas en hoja de libro. Esta lesión se produce en paralelo a la superficie del menisco, de forma horizontal, por lo que queda dividido en dos fragmentos.
  • Lesión intrasustancia. En esta lesión, la parte interna del menisco ha sufrido desgaste y se ha debilitado, aunque la parte exterior suele encontrarse poco o nada afectada, por lo que la lesión no se extiende, siendo considerada más una lesión por degeneración que una rotura como tal.
  • El diagnóstico de lesión de meniscos suele basarse en los antecedentes deportivos, laborales u ocupacionales, en el momento en que comenzaron los síntomas y si se recuerda, el momento en que se sufrió la lesión, especialmente si se presentó un chasquido o la sensación de un desgarro; durante la exploración clínica es común observar que algunos casos presentan una historia de dificultad en la extensión de la rodilla, por lo que el bloqueo puede persistir de tiempo atrás y no tratarse de un bloqueo a causa de la lesión.

En el caso de los traumatismos, la persona que los sufre suele sentir un dolor agudo en la rodilla, la cual se irá inflamando poco a poco debido a un sangrado en el menisco, aunque también puede haber líquido sinovial, que provocan el incremento del volumen de la rodilla a causa de la sangre acumulada; en cambio, en las lesiones o dolores crónicos, se siente dolor en la rodilla pero el paciente siente que su rodilla se bloquea y que debe hacer un esfuerzo para movilizarla de nuevo.

Existen varios tipos de tratamiento para las lesiones en los meniscos, cuya elección dependerá de factores como:

  • El tipo de lesión (degenerativa, rotura inestable, etc.).
  • La zona donde se presenta la lesión.
  • La presencia de otras lesiones en los ligamentos o en los cartílagos, que pueden afectarse por la artrosis o por un traumatismo.
  • El tipo de actividad del paciente y su edad.
  • Las limitaciones funcionales que el tratamiento de la lesión deje en el paciente.

En la actualidad existen tratamientos no quirúrgicos para la lesión de meniscos, dejando la cirugía únicamente para los pacientes cuyos síntomas no mejoran con el tratamiento conservador; la meniscectomía total o cirugía para extirpar el menisco, sin embargo los pacientes a quienes se sometía a este procedimiento solían sufrir de artrosis y otros trastornos degenerativos en las rodillas operadas, ocasionados por la falta de menisco.

Por esta razón los tratamientos innovadores buscan preservar la salud del menisco, por lo que pueden realizarse intervenciones mediante la artroscopia para realizar una sutura meniscal, donde se suturan los extremos del desgarro o se realiza la meniscectomía parcial extirpando solo la zona del menisco que se encuentra desgarrada y solo se utiliza este procedimiento cuando la sutura meniscal no es posible, como en el caso de roturas inestables y degenerativas, con mayor desgaste articular, para extraer solo la zona lesionada pero conservando la mayor cantidad de tejido meniscal sano que sea posible, con el fin de evitar que surjan los procesos degenerativos ocasionados por la falta de los tejidos protectores del menisco.

En la actualidad han surgido otros tratamientos alternativos, como el plasma rico en factores de crecimiento, las cuales reparan y regeneran los tejidos lesionados, pero solo cuando se encuentran en un estadio inicial, ya que pueden evitar la evolución de las lesiones y las posibles roturas o desgarros al devolverle al menisco su salud, flexibilidad y fuerza.

Muchas veces al sufrir una lesión en las rodillas, no sabemos qué hacer o con quién acudir, incluso es común ver a personas que aguantan los dolores por varios días (cuando no se trata de una rotura) antes de acudir con un médico general, en primer lugar; poco después de una lesión, se recomienda aplicar compresiones de hielo en la rodilla afectada, así como mantener un periodo de reposo, en el que se mantenga a la rodilla libre de sobrecarga y esfuerzo, además se puede utilizar una rodillera o una venda para sujetar la articulación, darle estabilidad a la rodilla y retener el calor. Para el uso de medicamentos y de terapias convencionales o alternativas, la mejor opción es acudir a consulta con un médico familiar o, de preferencia, con el especialista como el Doctor Vilchez, que consulta en Monterrey.

Antes de tomar una decisión respecto a los tratamientos, u optar por aguantarse el dolor que ocasionan los dolores en las rodillas y el avance progresivo que una lesión de meniscos puede traer consigo, lo más recomendable es acudir a consulta con un traumatólogo especialista, como lo es el Dr. Félix Vilchez, especialista en ortopedia, traumatología deportiva, cirugía de rodilla y cadera, quien cuenta con profundo conocimiento anatómico, una gran experiencia en el tratamiento de las lesiones en los meniscos y con la tecnología de punta para brindar soluciones innovadoras para devolver la salud, movimiento y fortaleza en tus rodillas.

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