Qué deben saber los deportistas sobre la prótesis de rodilla.

Bienvenidos sean a una entrada más de nuestro blog. Esta vez, tenemos un tema muy interesante, sobre todo para aquellos que practican deporte, ya que hablaremos sobre la compatibilidad e incompatibilidad de las prácticas deportivas con la prótesis de rodilla.

Deportes y prótesis: ¿compatibles o incompatibles?

Dentro de los avances y transformaciones que han sufrido las prácticas médicas, especialmente la relativa a la cirugía ortopédica, se encuentran las llamadas “sustituciones protésicas” de diversas articulaciones corporales, entre las cuales, destacan las de las rodillas. Las prótesis en las rodillas consisten en remplazar una articulación natural y lesionada en esta área (conocida igual como artróstica) por una artificial adaptable al cuerpo.

Protesis de rodilla

Ahora bien, ¿cuáles son las razones y motivos por los que se realiza esta operación sustitutiva? Los factores que intervienen en la necesidad de una sustitución protésica son diversos, más, en el caso de la rodilla, regularmente se da a causa de la artrosis severa. Esta anomalía es la razón principal de remplazos articulares en las rodillas, entre otras áreas del cuerpo, y de no ser atendida correctamente puede derivar en problemas mucho más serios, por ejemplo, dolores graduales en intensidad e incesantes, problemas motrices, así como deformación en los tendones y articulaciones.

Se trata también, de uno de los problemas que más se presentan en el ámbito deportivo, por lo que si ustedes dedican parte de su tiempo a una actividad física, deben hacerlo con sumo cuidado y precaución para evitar dañar las rodillas al grado de requerir una prótesis.

Algunos amantes del deporte, tanto en el ámbito profesional como en el amateur, viven con el miedo constante de lesionar sus rodillas y tener que recurrir a un remplazo artificial. En realidad el problema es grave, más no tanto como algunos creen, ya que la prótesis para rodilla no es un impedimento para que las personas dejen de realizar sus actividades físicas. Cierto es que no resulta una limitante, sin embargo es preciso tomar algunas precauciones ya que las piezas protésicas también son propensas a dañarse e incluso dañar al usuario en caso de uso negligente.

Con el fin de auxiliar a aquellos que se han sometido a esta intervención de sustitución, a continuación daremos algunas recomendaciones médicas que deben seguir para evitar complicaciones posteriores:

  1. El cirujano, una vez terminada la intervención, está obligado a educar a sus pacientes con respecto a los riesgos relacionados con los deportes después de la artroplastia en la rodilla. Lo conocimientos que deben impartir los cirujanos a los intervenidos, son relativos tanto al desgaste de la prótesis o de los tejidos colindantes donde se instaló, como al aflojamiento de la pieza.
  2. Se deben evitar estrictamente los deportes o actividades físicas hasta que los isquiotibiales o los cuádriceps de la zona sometida a operación se encuentren plenamente recuperados. Para ello es necesario un proceso de rehabilitación cuyo fin es que se efectúe el más óptimo rango de movilidad sin dolencias.
  3. Cuando el músculo haya recuperado su fuerza y potencia motriz, el cirujano debe ayudar a que los pacientes escojan actividades físicas de bajo impacto. Algunas de dichas actividades son el golf, el ciclismo, la caminata, la danza, el tenis, la natación, entre otras.
  4. Se recomienda que los pacientes una vez recuperados se inclinen por actividades ya conocidas antes de la intervención, con el fin de disponer al cuerpo a la práctica del deporte de bajo impacto elegido.

Muchas ocasiones, los cirujanos por algún despiste sólo proporcionan a sus pacientes actividades recomendables, sin embargo, pasan por alto la importancia que tiene señalar actividades no recomendadas. Por tal motivo, a continuación mencionaremos algunas prácticas que no deben realizar aquellos que poseen una prótesis de rodilla.

  1. Generalmente las personas con remplazos en alguna articulación (sobre todo aquellas que son de suma utilidad para los trabajos de carga, por ejemplo, la cadera, los tobillos o las rodillas) tienen que evitar todas aquellas actividades consideradas de “alto impacto”, pues son capaces de generar estrés en la zona donde se localice el implante, asimismo, pueden crear concentraciones de carga capaces de dañar los tejidos y la prótesis, e incluso aflojar la pieza de forma precoz.
  2. Entre los deportes considerados de “alto impacto”, es decir, aquellos que no deben realizar las personas intervenidas con alguna artroplastia en las rodillas, se encuentran el vóleibol, el básquetbol, el rugby, el futbol americano, el trote, el levantamiento de pesas, entre otros.

prótesis de rodilla

Una comparación interesante que sirve para respaldar estas recomendaciones es la lanzada durante el Journal of Bone and Joint Surgery (JBJS) en el 2008. Se trata de una de las publicaciones con más relevancia en el ámbito, ya que presenta la visión de muchos médicos cirujanos, es decir, recopila muchos datos consensuales para determinar un estándar o criterio que sirva como parámetro para los demás médicos que se dediquen a realizar operaciones ortopédicas como la prótesis de rodilla.

Cabe mencionar que el presente artículo recoge muchas de las recomendaciones y prohibiciones señaladas en el artículo del JBJS, por lo que pueden confiar en la información que les proporcionamos, la cual, no tiene otra intención que informar y respaldar a las personas que han implementado una prótesis para rodilla o que requieran ser sometidas a esta cirugía.

Esperamos que esta entrada en torno a las prótesis y el mundo deportivo haya sido amena para los lectores, por ahora debemos despedirnos esperando su próxima visita, para que conozca más sobre los servicios y especialidades del Dr. Vílchez, profesional reconocido en el campo de la medicina deportiva. ¡Hasta la siguiente entrada!