Traumatólogos en Monterrey

Los traumatólogos en Monterrey son médicos especialistas encargados del diagnóstico de diferentes lesiones como por ejemplo Lesiones de Cadera, Lesiones deportivas, Desgarro del Labrum, Pinzamiento femoroacetabular, Pinzamiento del músculo iliopsoas,   Cadera en resorte, Displasia de Cadera, entre muchas otras.

traumatólogos en Monterrey

Hoy en día usted puede encontrar traumatólogos en Monterrey especialistas en estos tipos de lesiones, a continuación mencionaremos de forma breve como se describen cada una de estas lesiones.

  • Lesiones de cadera

Las lesiones en la cadera normalmente se presentan en los deportes de alto rendimiento en donde se aplica un fuerte impacto físico. También es común que un traumatismo también se pueda desarrollar por un contacto articular repetitivo a lo largo del tiempo, esto generado por múltiples microtraumas constantes.

Las lesiones de la cadera se pueden presentar a cualquier edad. Los síntomas de una lesión en la cadera no son específicos,  por lo que su diagnóstico no siempre es evidente. Aunado a esto, una lesión en la cadera puede ser mal diagnosticada debido a que estos síntomas se presentan en  la displasia de la cadera,  inflamación de las bursas, hernias deportivas o una compresión del nervio ciático.

Motivo por el cual es necesario buscar traumatólogos en Monterrey que nos lleven a realizar un buen diagnóstico clínico. Afortunadamente, ciertas lesiones de la cadera pueden ser tratadas por medio de la artroscopia de la cadera. Esto permite tiempo corto de recuperación con reincorporación a las actividades deportivas.

  • Desgarro del Labrum

A un desgarro del labrum se le conoce cuando sucede un desprendimiento del cartílago en el borde del acetábulo de la pelvis.

Este tipo de lesiones suelen ocurrir al practicar algún deporte, normalmente por presentar una lesión ya existente, también estas se pueden desarrollar a lo largo del tiempo. Algunas de las causas subyacentes de los desgarros del labrum incluyen el pinzamiento acetabular  y la inestabilidad de la cadera.

Al desprenderse el labrum, el sello de succión articular de la cadera se rompe y debido a esto la articulación pierde su lubricación y su estabilidad. Esto puede comprometer el cartílago articular y conllevar  a la artrosis con la consecuente necesidad a corto o largo  plazo de un reemplazo articular de la cadera, incluyendo pacientes jóvenes.

El dolor es el principal síntoma y sus características son que es agudo y que se puede irradiar hacia el muslo o a la pierna. Otros síntomas que se pueden presentar son: la rigidez articular, debilidad muscular y la sensación  de inestabilidad, de un clic o chasquido en la cadera.

Dependiendo del caso, y si la cirugía es necesaria, la reparación artroscópica del labrum puede ser un tratamiento eficiente para aliviar el dolor y puede restaurar la función, la estabilidad y la lubricación de la articulación de la cadera.

La reparación del labrum se realiza mediante pequeñas suturas ancladas que se colocan en el hueso y se utilizan para unir el labrum de nuevo al acetábulo. Este procedimiento permite la restauración anatómica de la cadera y es esencial para restaurar la estabilidad a la articulación.

Recuperación. La artroscopia de la cadera es generalmente un procedimiento ambulatorio en el que el paciente se puede dar de alta a la brevedad, siempre y cuando tenga los cuidados necesarios en su casa. Después de la cirugía,  la recuperación involucra inicialmente el uso de un corsé de la cadera de dos a seis semanas.

Posteriormente requiere el uso de muletas, pero  sin realizar el apoyo de la pierna al caminar  por dos a ocho semanas. Como parte de la rehabilitación física, la mayoría de los pacientes comienzan a realizar terapia física y a utilizar la bicicleta estacionaria los días subsecuentes al procedimiento quirúrgico.

Incluso  los pacientes pueden regresar al trabajo, dependiendo claro del  tipo de actividad que realicen, tan pronto como 2-3 días después la cirugía. Los pacientes que realizan deporte pueden reincorporarse a  sus carreras deportivas en 3 a 6 meses aproximadamente.

  • Pinzamiento femoroacetabular

El pinzamiento femoroacetabular se ocasiona por un roce constante y repetitivo entre el cuello femoral y el acetábulo. Esto genera dolor en la cadera al realizar ciertos movimientos. Esto puede traer como consecuencia una lesión en el labrum, en los huesos, o en los tejidos blandos de la articulación de la cadera.

Existen dos tipos de pinzamiento de la cadera. Uno de ellos es el de tipo PINCER, en el que el acetábulo presenta un exceso de recubrimiento óseo, y el otro es el tipo CAM en el que la cabeza del fémur no es del todo esférica. Estas lesiones también se pueden presentar al mismo tiempo, siendo de tipo mixtas.

Cuando se realizan actividades físicas o de rutina, el acetábulo choca contra el fémur, generando  un rose continuo entre ellos con pellizcos repetitivos y posteriormente puede conllevar a un desgarro del labrum.

El tratamiento para este tipo de lesiones es quirúrgico. La acetabuloplastía se hace con la finalidad de restaurar la anatomía del acetábulo y la femoroplastía con el objetivo de  remodelar la cabeza del fémur. Ambas técnicas eliminan las protuberancias óseas correspondientes, recuperan la capacidad articular y permiten la movilidad completa de la articulación.

Recuperación. La artroscopia de la cadera es generalmente un procedimiento ambulatorio en el que el paciente se puede dar de alta a la brevedad, siempre y cuando tenga los cuidados necesarios en su casa. Después de la cirugía,  la recuperación involucra inicialmente el uso de un corsé de la cadera de dos a seis semanas.

Posteriormente requiere el uso de muletas, pero  sin realizar el apoyo de la pierna al caminar  por dos a ocho semanas. Como parte de la rehabilitación física, la mayoría de los pacientes comienzan a realizar terapia física y a utilizar la bicicleta estacionaria los días subsecuentes al procedimiento quirúrgico.

Incluso  los pacientes pueden regresar al trabajo, dependiendo claro del  tipo de actividad que realicen, tan pronto como 2-3 días después la cirugía. Los pacientes que realizan deporte pueden reincorporarse a  sus carreras deportivas en 3 a 6 meses aproximadamente.

  • Pinzamiento del músculo iliopsoas

El iliopsoas es el músculo flexor de la cadera. Tiene su origen en la columna vertebral y llega hasta el fémur. Cuando existe un pinzamiento del músculo y del tendón, éstos se adelgazan y se tensan, ocasionando un chasquido con el movimiento de la cadera y que llega a ser doloroso para el paciente.

Esto a su vez causa  que el músculo genere una presión constante sobre el labrum  con la consecuente irritación y posible desprendimiento del mismo.

  • Cadera en resorte

En una cadera en resorte, el tendón del  músculo iliopsoas se tensa y hace presión sobre la parte superior de la cabeza femoral, la eminencia iliopectínea y el labrum. Esa presión puede producir un sonido fuerte, y puede causar una sensación de que la cadera está haciendo un chasquido o que la cadera está fuera de su órbita y puede llegar a luxarse.

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Al realizar el movimiento de flexo-extensión de la pierna, se puede escuchar el chasquido. Si hay dolor que no mejora con rehabilitación física, la artroscopia puede ser una opción terapéutica para este caso.

Es importante consultar la opinión de traumatólogos en Monterrey para identificar si es candidato, de ser así se llevará a cabo quirúrgicamente una liberación del músculo iliopsoas  para eliminar la tención  y  así el chasquido audible.

  • Displasia de Cadera

La displasia de cadera es una condición congénita en la que el acetábulo  de la pelvis es poco profundo, ocasionando una cobertura incompleta de la cabeza del fémur. Esto tiene como consecuencia que en la articulación haya una sobrecarga de peso corporal que se centra en un área más pequeña de lo normal.

Con el paso del tiempo, la displasia puede progresar. De ser una cadera inestable, puede pasar a un desgaste en edades tempranas cuya solución es un reemplazo total de la cadera.

En la displasia leve, la complicación más frecuente es el desprendimiento del labrum y para su reparación se puede realizar por medio de la artroscopia. Por otro lado, en los casos graves de displasia, el tratamiento es quirúrgico.

Se realiza una corrección del acetábulo con una osteotomía periacetabular. Ambas técnicas tienen como objetivo reducir el dolor y mejorar la función articular del paciente.

  • La displasia es una enfermedad del desarrollo de la cadera y puede ser causada por:
    • Una lesión durante el embarazo o en los primero años del desarrollo
    • Una infección durante el embarazo o en los primeros años de vida
    • La posición del bebé dentro del útero durante el embarazo
  • Los factores de riesgo para la displasia de cadera incluyen:
    • Sexo femenino
    • Hijo primogénito
    • Presentación pélvica durante el embarazo
    • Antecedentes familiares de displasia de la cadera
    • Peso grande al nacer
  • Los síntomas de la displasia de cadera son:
    • Dolor constante en la ingle o en los glúteos
    • Dificultad para caminar
    • Inestabilidad articular
  • Los hallazgos del examen físico son:
    • Dolor con el movimiento de la articulación
    • Dificultad para sostenerse en un solo pie
    • Cojear
    • Discrepancia en la longitud del miembro inferior
  • Los estudios de gabinete que ayudan a realizar el diagnóstico y la gravedad de la displasia son:
    • Radiografía: Evalúa la anormalidad de los huesos
    • Resonancia Magnética Nuclear: Evalúa el daño del cartílago y las lesiones a la articulación

Si usted busca traumatólogos en Monterrey para tratar ya sea alguno de estos o cualquier otro padecimiento, no dude en contactarnos, nos encontramos situados en el Hospital Zambrano Hellion, siendo accesible a cualquier lugar del área metropolitana de Monterrey.