FRACTURAS DE PELVIS

La mayoría de las fracturas pélvicas son causadas por algún tipo de evento traumático, de alta energía, como una colisión de coches. Debido a que la pelvis está cerca de los principales vasos sanguíneos y órganos, las fracturas de la pelvis pueden causar sangrado extenso y otras lesiones que requieren tratamiento urgente.

 

Anatomía

 

La pelvis es un anillo óseo situado en el extremo inferior del tronco, entre la columna vertebral y las piernas. Está formada por:

 

  • Sacro
  • Cóccix
  • Huesos de la cadera, que a su vez están formados por los huesos iliacos, pubis e isquion.

 

Estos tres últimos huesos se unen para formar el acetábulo, un sitio en forma de copa que forma parte de la articulación de la cadera junto con el fémur, el hueso del muslo.

Algunos nervios, vasos sanguíneos, porciones del intestino, la vejiga y los órganos reproductivos están en la pelvis o pasan a través de ella. La pelvis protege estas estructuras importantes de lesiones.

 

Descripción

 

Existen varios patrones comunes de fractura pélvica.

El patrón específico de la fractura depende de la dirección de la fuerza sobre la pelvis y la cantidad de fuerza que causó la lesión.

Además de describirse por el patrón de fractura específico, las fracturas pélvicas se describen a menudo como «estables» o «inestables», en base a cuánto daño ha ocurrido a la integridad estructural del anillo pélvico.

 

  • Fractura estable. En este tipo de fractura, a menudo sólo hay una fractura en el anillo pélvico y los fragmentos óseos no están desplazados.
  • Fractura inestable. En este tipo de fractura, generalmente hay dos o más fracturas en el anillo pélvico y los fragmentos óseos se encuentran desplazados. Este tipo de fractura es más probable que ocurra debido a un evento de alta energía.

Tanto las fracturas pélvicas estables como las inestables también pueden dividirse en:

 

  • Fracturas «abiertas o expuestas», en las que los fragmentos óseos sobresalen a través de la piel
  • Fracturas «cerradas», en las que la piel no se rompe.

 

Las fracturas expuestas son graves porque, una vez que se rompe la piel, puede ocurrir infección tanto en la herida como en el hueso.

 

Causas

 

  • Traumatismo de alta energía, como un accidente automovilístico o una caída de gran altura.
  • Insuficiencia ósea. Cuando ocurre en un hueso débil o insuficiente, como un hueso con osteoporosis. No se requiere mucha energía para fracturar huesos débiles.

 

Cuadro clínico

 

Los signos y síntomas de una fractura de pelvis son:

 

  • Dolor pélvico que se agrava al mover la cadera o intentar caminar.
  • El paciente tratará de mantener su cadera o rodilla doblada en una posición específica para evitar agravar el dolor.
  • Algunos pacientes pueden experimentar hinchazón o moretones en el área de la cadera.
  • Incapacidad para caminar

 

Su médico examinará cuidadosamente su pelvis, caderas y piernas. También comprobará si hay lesión de los nervios el dolor y sensibilidad de sus miembros inferiores.

 

Estudios de imagen

 

Los Rayos X proporcionan imágenes de los huesos, para ayudar al médico a determinar la forma en que los huesos están desplazados.

Una tomografía computarizada proporciona una imagen más detallada de la pelvis. Su médico utilizará esta información para determinar mejor el patrón específico y la extensión de su lesión, buscar lesiones asociadas y ayudar en la planificación preoperatoria.

 

Tratamiento

 

El tratamiento se basa en una serie de factores, entre ellos:

 

  • El patrón específico de la fractura
  • Desplazamiento de los fragmentos óseos e inestabilidad
  • Su estado general y lesiones asociadas

 

Tratamiento conservador

 

Su médico puede recomendar tratamiento conservador para fracturas estables en las que los huesos no están desplazados o están desplazados mínimamente.

Los tratamientos no quirúrgicos pueden incluir:

 

  • Muletas o andador para evitar la carga de peso sobre su pierna.
  • Medicamentos analgésicos para aliviar el dolor, así como un anticoagulante para reducir el riesgo de formación de coágulos sanguíneos en las venas de las piernas y la pelvis.

 

Tratamiento quirúrgico

 

Los pacientes con fracturas pélvicas inestables pueden requerir uno o más procedimientos quirúrgicos:

 

  • Fijación externa, donde tornillos se insertan en los huesos a través de pequeñas incisiones en la piel y los músculos. Los pernos y los tornillos sobresalen de la piel y se unen a barras de fibra de carbono fuera de la piel. El fijador externo actúa como un marco estabilizador para mantener los huesos en la posición correcta.
  • Tracción esquelética donde se usa un sistema de poleas y contrapesos que ayuda a realinear los fragmentos de hueso. La tracción esquelética se utiliza a menudo inmediatamente después de una lesión y se retira después de la cirugía.
  • Reducción abierta y fijación interna, donde los fragmentos de hueso desplazados son reposicionados y sujetados con tornillos o placas metálicas.

 

Resultados

 

Las fracturas pélvicas estables tienden a sanar bien. Las fracturas pélvicas inestables pueden resultar en complicaciones significativas, incluyendo sangrado severo, daño de órganos internos e infección. Si estas lesiones se abordan con éxito, la fractura por lo general se cura bien. Los problemas subsiguientes, como el dolor, la movilidad reducida y la disfunción sexual, pueden ser el resultado de daños a los nervios y órganos asociados con la fractura de la pelvis.

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